(Dice el refrán que «Año de nieves, año de bienes», pero como el ser humano es tan «listo» y no suele respetar a la naturaleza, en más de una ocasión el dicho pierde el sentido.)
Blanco manto luce hoy la Paramera
tras años cubierta de fracaso.
Un invierno llegado con retraso
dejó nieve como si antaño fuera.
Mas la dicha diríase pasajera,
pues huyó el frío de las noches al raso.
El Dios del hielo perdióse en el ocaso
al ver, cercana, albear la primavera.
Este maná que nos regaló el cielo,
para dar vida a angostos manantiales,
huye feroz matando al viejo sauce.
Y lo que ayer viniera a ser consuelo,
hoy anegó de barro los hastiales.
¡Siempre las aguas vuelven a su cauce!
Viernes, 21 de marzo de 2025
©Moisés G. M.